Estrategias nutricionales para mejorar la calidad de la leche

La leche de vaca sigue siendo un componente importante en la alimentación humana debido a que es uno de los alimentos más completo por sus incomparables características nutricionales. Contiene proteínas de alto valor biológico, diversas vitaminas y minerales imprescindibles para la nutrición humana, es la fuente por excelencia de calcio, además de la grasa la cual es considerada como una de las mas complejas de origen natural.

La grasa en la leche es el principal componente energético y explica muchas de las propiedades físicas y organolépticas de ésta. Los lípidos que predominan en la leche son fundamentalmente triglicéridos (98%). La grasa de la leche bovina contiene mas de 460 ácidos grasos (AG) diferentes.

Alrededor del 40% de los AG de la leche de rumiantes se sintetiza de novo en la propia glándula mamaria utilizando como precursores acetato y β- hidroxibutirato procedentes de la fermentación de los carbohidratos en el rumen. Esta vía es el origen de los AG de cadena corta y media, y de aproximadamente la mitad del ácido palmítico (C16:0). El resto del palmítico y los AG de cadena larga (principalmente C18:0 y C18:1) proceden de lípidos circulantes en sangre que tienen su origen en la grasa de la dieta, la grasa microbiana y la grasa movilizada de las reservas corporales.

Los distintos componentes de la leche pueden variar por causas normales, tales como el período de la lactancia, estación del año, edad del animal, alimentación, razas, etc, pero también por causas externas al animal como alimentación inadecuada, tamaño de la fibra, selección, acidosis, etc. El elemento variable más común es la grasa, y le siguen en importancia: la caseína, las albúminas y globulinas, y otras fracciones nitrogenadas, siendo la lactosa el elemento más estable. Cuando se dan alteraciones en la composición de la leche es imprescindible identificar las causas, en caso de ser nutricionales se deben corregir.

Existen estrategias que permiten modificar la cantidad de la grasa y la proteína de la leche de vaca. Dentro de estas estrategias, destacan: la manipulación nutricional, el efecto de la raza, la modificación del ambiente ruminal, entre otras. LeciPalmet GL ayuda a incrementar los sólidos en la leche debido a que tiene un potente efecto buffer que favorece las condiciones ruminales para una mayor actividad de las bacterias celulolíticas, mejorando así, la digestibilidad de la fibra y en consecuencia incrementa la producción de ácido acético, el cual es precursor de los ácidos grasos de cadena corta (C:4- C:16) de la grasa en leche.

Por otro lado, LeciPalmet GL también reduce el efecto tóxico que tienen los ácidos grasos insaturados sobre las bacterias ruminales, gracias a la formación de pequeñas micelas que aíslan en su interior dichos ácidos grasos. Las pequeñas micelas se absorben mas fácilmente cuando llegan a intestino delgado lo que implica una mayor digestibilidad de la grasa dietaria. Aunado a ésto, LeciPlamet GL aporta ácido palmítico de sobrepaso que favorecen una mayor cantidad de grasa en leche.

 

 

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